
Es primavera, es su primera hierba. En su primera primavera, este becerro alternará la teta con el pasto.

Un paisaje generoso, de suelo noble y fértil, da estilo a la bravura. Así es Vistahermosa.

El instinto genésico del toro comienza a crecer con la segunda hierba de su vida. A los dos años y tres hierbas su destino estará cada vez más cerca.

Cada hierba madura la embestida del toro, dotándola de sentido, de seriedad, fijeza y amenaza.